Después de los resultados obtenidos en PISA ha habido un gran revuelo en la sociedad española y, especialmente, en la catalana por estos malos resultados. Las personas que nos hemos dedicado a la docencia somos conscientes de que esta bajada en los resultados era una cuestión de tiempo. Me gustaría dedicar estas líneas desde mi perspectiva y mirada como docente e investigador universitario, como profesional que he dedicado más de 20 años a la docencia en educación infantil y primaria y que tuve la posibilidad de aprender desde la dirección de un centro educativo de secundaria.
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Quisiera aportar, de forma humilde y constructiva, mis propuestas y reflexiones sobre qué pienso que hay que mejorar en la educación de nuestro país. También me ha aportado buena información ser padre de tres hijos que ahora mismo están en Bachillerato, en la ESO y en Educación Infantil. Hace cinco años que abandoné el sistema de educación pública para iniciar diferentes iniciativas profesionales también relacionadas con la psicología y la educación, pero ese es otro tema.
Mis reflexiones parten de todo lo que he podido investigar pero también de mi experiencia y vivencias (subjetivas, sí) sobre toda mi trayectoria personal y profesional en el mundo de la educación.
Estas reflexiones se centran en toda nuestra sociedad, no solo en nuestro sistema educativo público, que parece ser donde siempre se centran las miradas cuando vienen mal dadas. Así, me centraré en ofrecer mi opinión sobre todo ello partiendo de diferentes bloques: sociedad, familias, docencia y sistema educativo.
SOCIEDAD
Mi primera reflexión la quiero centrar donde posiblemente menos estamos poniendo la mirada. ¿Cómo entendemos la educación como sociedad? La sociedad debe entender la educación como una inversión y no como un gasto, y tengo la sensación de que eso, hoy por hoy, no es así. Debemos recordar que es toda la sociedad quien educa (toda la tribu, dicen…) y educa a nuestros niños todo el entorno que les rodea: los medios de comunicación, el bienestar de sus familias, la conducta de la gente en la calle, las actividades de ocio y extraescolares y, evidentemente, lo que pasa cada día durante 5 horas en la escuela. Y aquí me planteo si nuestra sociedad tiene claro qué es lo que necesitan nuestros niños para convertirse y desarrollarse plenamente. Pensemos que pasan 5 horas en la escuela y duermen unas 9 o 10. ¿Qué pasa con las 9 o 10 horas restantes?
«Medios de comunicación, políticas educativas, empresas, instituciones, etc., conforman un tejido social con una responsabilidad mucho mayor que la que pueden tener los mismos centros educativos.»
También nuestra sociedad necesita dar una importancia fundamental a la educación del país, dando valor y prestigio a la profesión docente así como a todo el sistema educativo: no son los centros educativos los que deben dar respuesta a las necesidades de las empresas o del mundo laboral, debemos entender que debe ser al revés. Cabe recordar que el sistema educativo es de por vida: desde el nacimiento hasta la muerte aprendemos constantemente.
En resumen, nuestra sociedad debería velar por y dar importancia a los diez puntos que en el apartado de familias se despliegan. Hace falta una sociedad que entienda que hay que favorecer una estructura socioeconómica y cultural para permitir a las familias y a los centros educativos desplegar los diez puntos que siguen a continuación.
Medios de comunicación, políticas educativas, empresas, instituciones, etc., conforman un tejido social con una responsabilidad mucho mayor que la que pueden tener los mismos centros educativos y sin su complicidad y acompañamiento lo demás se convierte en algo irrelevante e imposible de alcanzar.
FAMILIAS
Diversos estudios sitúan que el contexto familiar puede llegar a justificar hasta un 80% de los resultados educativos de los niños. Observando la gran importancia que tiene el entorno familiar, pienso que deberíamos poder poner la mirada de una manera más intensa. Y aquí el bienestar socioeconómico de las familias es muy importante. Como familias no podemos delegar los resultados educativos de nuestros hijos únicamente a agentes externos. También es responsabilidad nuestra acompañarlos en la mejora de sus resultados.
«No todos los niños pueden ser una “Matilda” y necesitan una familia que los acompañe y apoye en sus aprendizajes.»
Un ejemplo puede ser el referente a la lectura. Si en el hogar no hay una conducta proactiva hacia la lectura, si no se ofrece un buen modelo… será prácticamente imposible que el niño pueda desarrollar una buena mecánica, velocidad y comprensión lectora. No todos los niños pueden ser una “Matilda” y necesitan una familia que los acompañe y apoye en sus aprendizajes.
Así, sabemos que las familias tienen la responsabilidad de desplegar los siguientes diez puntos:
- Pasar tiempo con sus hijos, como mínimo dos horas diarias.
- Aceptar de manera positiva e incondicional a sus hijos, gestionando adecuadamente el conocido «efecto Pigmalión».
- Ejercer la comunicación no violenta.
- Trabajar para que en el ambiente familiar predomine el estilo educativo de «cooperación» en la resolución de conflictos.
- Que los progenitores tengan un estilo educativo «con autoridad» o «democrático» donde puedan ejercer el control (límites) y el apoyo (libertad) que el niño necesita en cada momento.
- Una adecuada gestión emocional.
- Ejercer el mejor modelo posible (aprendizaje vicario).
- Conocer y dominar las etapas del desarrollo de sus hijos (en el ámbito físico, cognitivo y psicosocial).
- Conocer la realidad y el día a día de sus hijos y también dar a conocer la del adulto.
- Y, finalmente, cuidarse como adultos que somos para poder estar lo mejor posible para educar y ejercer un buen modelo.
Si las familias nos responsabilizamos de trabajar estos 10 puntos tendremos mucho ganado, en mi opinión. Y no es poco trabajo. Si eres padre o madre y quieres evaluar cómo te encuentras con estos 10 puntos, puedes contestar un cuestionario que desarrollamos en www.educatool.cat de manera totalmente gratuita.
Las familias no podemos huir de nuestra responsabilidad y sabemos que, hoy por hoy, es un punto determinante en los resultados educativos de nuestros hijos. Necesitamos que la sociedad tenga una clara actitud proactiva para lograr que nuestras familias consigan la estructura sociocultural y económica que permita desarrollar los diez puntos anteriores de manera tranquila y respetuosa.
Necesitamos escuelas de familias, pero también que las familias entiendan que su importancia en la mejora de los resultados educativos de nuestros hijos es clave.
DOCENCIA
En primer lugar, me centraré en aspectos que pueden parecer más banales, pero que no lo son. Los docentes han perdido un 40 % de poder adquisitivo en los últimos 25 años. El prestigio social de la docencia ha bajado de manera estrepitosa. Hemos pasado de oposiciones con 6000 candidatos para 100 plazas a encontrar centros educativos que no cubren las bajas porque «NO HAY DOCENTES». Durante los últimos años he recorrido muchos centros educativos y debo decir que tenemos unas profesionales impresionantes y que se está haciendo un trabajo increíble con los pocos apoyos que hay y con la bajada de recursos gradual.

«Los docentes han perdido un 40 % de poder adquisitivo en los últimos 25 años. El prestigio social de la docencia ha bajado de manera estrepitosa.»
Aun así, también conozco muchísimas personas y excelentes profesionales que han abandonado la profesión docente durante los últimos cinco años: aumento de responsabilidades, de tareas burocráticas, de pérdida de poder adquisitivo,… pero sobre todo la frustración de no poder llegar a todo, de tener la sensación de hacer tareas «de apagar fuegos» más que de ser personas educadoras.
Como todo, la propuesta debe ir encaminada hacia:
- Mejora salarial: aumento del 40 % de pérdida adquisitiva. El aumento salarial puede volver a hacer atractiva la profesión docente para determinados perfiles.
- Mejora de la coordinación docente: más tiempo para la reflexión docente pausada, calmada y profesional.
- Mejora de la democratización de los claustros y del trabajo en equipo con el retorno de competencias en las que se requiera la aprobación del claustro.
- Disminución de la carga burocrática (que a menudo puede traducirse en desconfianza).
- Aumento de profesionales de apoyo educativo directo y presente en las aulas.
- Retorno de las licencias de estudios retribuidas.
- ABANDONAR LAS DISPUTAS ENTRE TRADICIÓN E INNOVACIÓN para aglutinarlas en un mismo sentido.
- Creación de un colegio profesional de docentes y maestros que ofrezca apoyo al cuerpo docente y también pueda negociar y formar parte de comisiones con el Departamento de Educación.
Por otro lado, también necesitamos una formación docente específica (tanto de infantil, primaria y secundaria) que también pueda centrarse en los mismos diez puntos que las familias deben priorizar: aspectos relativos al desarrollo, la educación y el aprendizaje.
SISTEMA EDUCATIVO
He querido dejar para el final el referente al sistema educativo de Cataluña (tanto público como concertado o privado) porque ya se está hablando bastante de este punto y tengo la sensación de que se está cargando la responsabilidad de los malos resultados al sistema de manera exclusiva. Considero que los anteriores son tanto o más importantes que las políticas públicas educativas y muy obviados en todos los debates iniciados últimamente. En este aspecto seré bastante directo y breve:

- Ratios de 15-17 alumnos por aula, con un componente muy fuerte de la tutoría en infantil y primaria que en secundaria se vaya distribuyendo con otros profesionales.
- Creación de espacios de crecimiento personal donde se puedan desplegar objetivos personalizados para cada alumno, independientemente de su edad cronológica. No hay color cuando el docente conoce a su alumnado de manera muy cercana y real para satisfacer sus necesidades y acompañar a sus familias.
- Potenciar los recursos necesarios para el despliegue de una educación inclusiva real. No puede ser que un niño con dislexia, TDAH,… o cualquier NEAE dependa de los recursos económicos de la familia para la atención de sus necesidades. Un PI no puede destinarse exclusivamente a la adaptación del currículo a las necesidades del niño, también es clave que el niño disponga de las intervenciones requeridas dentro de la educación formal (logopedia, psicología, educación especial, fisioterapia, enfermería,…). Mi experiencia en www.camina.cat es que la intervención que se hace con los niños en el ámbito privado debería asumirse en los centros educativos con los apoyos adecuados.
- Fundamentar la estructura del sistema en los siete principios del aprendizaje. Este aspecto daría para escribir un libro entero.
- Fijar como eje fundamental la convivencia, la comunicación no violenta, la cooperación y la mediación como medio para la resolución positiva de conflictos.
Evidentemente que, para el logro de estas propuestas, necesitamos aumentar el PIB destinado a educación del 3,8 % actual al 6,4 % recomendado por todos los organismos internacionales.
Estas solo son unas pequeñas aportaciones desde mi perspectiva profesional y personal que espero puedan ser útiles, y cada punto aportado se puede fundamentar y desplegar de manera extensa si se requiere. A disposición, la materia bien lo vale.